Leyendas

Leviatán

Uno de los monstruos marinos más mencionado en los escritos antiguos

Que puede hacer aquí: Puedes leer el articulo e interiorizarte sobre el Leviatán. También puedes ir a nuestra sección de leyendas, en donde encontraras muchas otras historias. Además puedes leer sobre la historia de los Monstruos Marinos.

¿Qué es el Leviatán?

Llamamos Leviatán a una criatura mitológica marina que suele representar el caos y el mal.

Muchas interpretaciones lo representan como una serpiente de mar gigante, con enorme cabeza.

Originario de la cultura hebrea, aparece varias veces mencionado en el libro de Job y el libro de los Salmos. También se hace referencia a esta criatura en la Santa Biblia, mas específicamente en el Antiguo Testamento.

Para el año 1800 comenzaron los relatos de marinos sobre este monstruo mitológico. Es así, la leyenda del Leviatán tomo un nuevo contexto; en lugar de hacer referencia a una criatura bíblica, se usó como un término genérico para llamar a casi todos los monstruos marinos.

El Anticristo sobre el Leviatán, Liber Floridus, 1120.
El Anticristo sobre el Leviatán, Liber Floridus, 1120.

¿Qué apariencia tiene un Leviatán?

Clásicamente y en la mayoría de los relatos se lo representa como una criatura marina terrorífica. Su solo aparición, desata tormentas y ocasiona olas gigantes.

Su cara, sería muy parecida a un dragón (sin echar fuego por su boca), presentando grandes dientes afilados. Su cuerpo presenta escamas de un color turquesa o verde esmeralda.

Leviatán en la mitología Pagana

En la mitología ugaritica recibía el nombre de Lotan, sería el monstruo caótico policéfalo vencido en la creación. Es descripto como un sirviente del dios marino Yam en el ciclo de Baal descubierto en las rutas de Ugarit (antigua ciudad portuaria, situada en la costa mediterránea al norte de Siria)

Las serpientes marinas se mencionan a menudo en mitología de la antigua Mesopotamia. Estas se manifiestan desde el tercer milenio a. C. en la iconografía sumeria que muestra al dios Ninurta venciendo a una serpiente de siete cabezas.

Leviatán, Behemot y Ziz.
Leviatán, Behemot y Ziz.

Era común para las religiones mesopotámicas incluir en sus grabados una batalla cósmica entre un monstruo marino, que representaba el caos y un dios creador o héroe cultural que imponía el orden por la fuerza.

Por ejemplo, en el mito de la creación babilonio se describe la derrota de la diosa serpiente Tiamat por el Dios Marduk, cuyo cuerpo fue concebido para crear los cielos y la tierra. (puedes leer más en: Emuna Elish y el origen de la creación)

En la mitología egipcia esta lucha se da entre la serpiente Apep y el dios solar Horus.

El Leviatán en la mitología hebrea

A partir del año 1894, los estudiosos comenzaron a señalar la similitud entre estas antiguas historias mesopotámicas y las menciones a la batalla de Leviatán con Yahvé en las escrituras hebreas.

La mención de los Tannin en la narrativa de creación del Gënesis (Traducido como «grandes ballenas» en la versión del rey Jacobo) y Leviatán en los Salmos, no los describe como dañino sino como parte de las criaturas marinas de la creación de Dios.

Behemot y Leviatán
Behemot y Leviatán, acuarela de William Blake de su Ilustraciones del Libro de Job

El elemento de competición entre Dios y el monstruo marino y el uso de Leviatán para describir a los poderosos enemigos de Israel puede reflejar la influencia de las leyendas mesopotámicas y cananitas o también el contexto de la mitología egipcia entre la serpiente Apep y el dios solar Ra.

Las fuentes judías tardías describen al leviatán como un dragón que vive sobre las Fuentes de la Profundidad y que, junto al monstruo terrestre masculino Behemoth, servirán a los justos en el fin de los tiempos.

El Leviatán en la Biblia

En la Edad media, todo se asociaba con el mal y satanás, es por ello que la imagen del Leviatán fue usada como imagen de Satán, amenazando tanto a las criaturas de Dios, como a su creación

Santo Tomás de Aquino describió a leviatán como el demonio de la envidia, primero en castigar a los pecadores. Peter Binsfeld clasificó igualmente al leviatán como demonio de la envidia, y como uno de los siete Príncipes del Infierno según los siete pecados capitales.

Leviatán
«Leviatán» (1983) una pintura de Michael Sgan-Cohen, Colección del Museo de Israel, Jerusalén.

Es así que la imagen del Leviatán cambió drásticamente y se asoció a un monstruo que ronda las puertas del infierno, donde los condenados desaparecen en el Juicio Final

La palabra «Leviatán» aparece en los siguientes libros bíblicos:

En aquel día Yavé castigará con su espada dura, grande y fuerte al Leviatán, serpiente veloz, y al Leviatán serpiente tortuosa; y matarán al dragón que está en el mar. (Isa 27:1)

Rompiste las cabezas del Leviatán; y lo diste por comida a las tortugas de mar. (Sal 74:14)

Por allí circulan los navíos y Leviatán que hiciste para entretenerte. (Sal 104:26)

¿Sacarás tú al Leviatán con el anzuelo, o con cuerda que le eches en su lengua? (Job 41:1)

Maldigan a los que maldicen el día, los que se aprestan para despertar a Leviatán. (Job 3:8)

Leviatán en el Satanismo

Según el autor de La biblia satánica, Anton Szandor Lavey, Leviatán representa el elemento del agua y la dirección Oeste.

El elemento del agua en el satanismo esta asociado con la vida y la creación. En La biblia satánica, leviatán se agrupa como uno de los Cuatro príncipes coronados del infierno.

La iglesia de Satán usa letras hebreas en cada uno de los puntos de Sigilo de Baphomet para representar a leviatán. Comenzando por el punto más inferior del pentagrama y en sentido opuesto a las agujas del reloj, la palabra se lee «לִוְיָתָן» transliterado, esto es (LVIThN) Leviatán.

Leviatán Giacomo Rossignolo
Leviatán en el fresco El juicio final de Giacomo Rossignolo, c. 1555

Leviatán de Thomas Hobbes

El Leviathan, en inglés, o Leviatán, como se conoce popularmente, es seguramente la obra más importante y trascendental del filósofo, político y pensador inglés del siglo XVII, Thomas Hobbes.

Hobbes reflexiona sobre el poder del Estado, con miras a justificar los gobiernos de tipo absolutista. Para el autor, la palabra Leviatán se vuelve imagen del poder del Estado.

Así lo expresa en el texto, cuando indica que lo que se llama república o el Estado es, metafóricamente, un gran Leviatán, un ser no humano o, específicamente, un hombre «artificial» destinado a la protección del hombre natural.

Sin embargo, este Leviatán, tal como fue concebido, no es un ser eterno ni divino, sino que está sujeto a enfermarse y/o perecer como todo mortal, razón por la cual Hobbes se dedica en su libro a explicar los problemas que el Estado, gran Leviatán, debe enfrentar, y qué leyes debe obedecer para garantizar su supervivencia.

Cesar Bugari

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